Natalia Moya Prieto
Me gradué en Psicología con Mención en Intervención Clínica en la Universidad Europea de Madrid (UEM) y cursé el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
He orientado mi trayectoria hacia el análisis funcional de la conducta, formándome en el Instituto de Terapias Conductuales y Contextuales (ITECOC) y en la Universidad de Córdoba (UCO). Esta base me ha permitido comprender el comportamiento desde una perspectiva rigurosa y contextual.
De forma complementaria, amplié mi formación en ecofeminismo en la Universidad de Valladolid (UVa), lo que me permitió incorporar una mirada crítica sobre la influencia de los factores sociales, políticos y culturales en el malestar psicológico. Asimismo, me he formado en terapia con perspectiva antigordofobia, integrando un enfoque respetuoso y libre de violencias en el acompañamiento de problemas relacionados con la conducta alimentaria y la imagen corporal.
He profundizado también en las necesidades específicas del colectivo LGBTQIA+, formándome en terapia afirmativa y en el abordaje de chemsex con Apoyo Positivo. Considero fundamental ofrecer un espacio terapéutico seguro, libre de estigmas y sensible a las diversidades sexuales y de género, desde una práctica informada y en constante actualización.
En el ámbito de la investigación, colaboré con el grupo Psicología Clínica y Salud de la UEM, donde participé en el entrenamiento de personas con miedo a hablar en público mediante protocolos de exposición con realidad virtual. Actualmente colaboro con el grupo de investigación Acoveo de la UAM, donde analizamos la interacción verbal en terapia con el objetivo de comprender los procesos de cambio y aumentar la eficacia y la efectividad de la intervención psicológica. Además, formo parte del proyecto “Características Clínicas y Resultados de Tratamiento en Mujeres con Diagnóstico Dual” en la UEM, centrado en el desarrollo de modelos de tratamiento con perspectiva de género en el ámbito del consumo.
En definitiva, entiendo la psicoterapia como una práctica rigurosa, ética y basada en la evidencia que, además de atender a la historia individual, reconoce el impacto de las condiciones sociales y culturales en la experiencia del malestar. Si decides iniciar un proceso terapéutico, será un placer acompañarte y construir un espacio adaptado a tus necesidades y circunstancias.