NUESTRO MÉTODO

En ITEC, la filosofía que sustenta nuestro trabajo es el análisis de conducta, que no es otra cosa que emplear procedimientos basados en la ciencia psicológica: una serie de leyes y principios de aprendizaje para entender, explicar y modificar el comportamiento. Esto puede lograrse haciendo un estudio pormenorizado de la interacción entre la persona y el entorno. Este estudio detallado se conoce como análisis funcional, y se centra en estudiar la complejidad del comportamiento de cada individuo, atendiendo tanto a su historia de aprendizaje como a su comportamiento actual. En este análisis no nos limitamos a lo que hay “fuera” de la persona (sus relaciones personales, su trabajo), sino que también es pertinente prestar atención a lo que ocurre “dentro” del individuo (emociones, pensamientos…). Un registro detallado de las circunstancias en que ocurre un comportamiento permite comenzar a explicar por qué se realiza, cómo se adquirió y (con alta probabilidad) cuándo se volverá a dar. Esto sería imposible sin la amplísima investigación generada desde esta perspectiva psicológica, que reúne el análisis experimental y el análisis aplicado de conducta, que además ayuda a fundamentar lo que hacemos de la mejor manera: la científica.

Queremos ponernos muy serios con esto. Cuando ofrecemos a una persona una solución a sus problemas psicológicos, la herramienta que le otorgamos debe estar fundamentada científicamente y haber demostrado que funciona; de lo contrario no dejaría de ser una opinión o una preferencia. Un psicólogo sanitario no hace lo que haría un amigo ni te da consejos; te da pautas basadas en la solución más eficaz a la luz del estudio pormenorizado que ha hecho de tu caso y de lo que la evidencia empírica señala (el análisis funcional, como decíamos más arriba). Esta solución, esta herramienta, esta técnica, tiene que haber demostrado su utilidad en estudios de investigación; y en ITEC te garantizamos que así va a ser.

Para solucionar de la forma más eficaz posible los problemas que te han hecho venir a consulta, así como conseguir que los resultados perduren en el tiempo, en ITEC seguimos un procedimiento que consta de varios pasos:

Evaluación

Para saber qué te ocurre tendremos que hacerte muchas preguntas y recoger información. Cada caso es único, nuestro método se basa en el análisis individualizado de cada caso, por lo que necesitamos conocerte en detalle. Esto es lo que ocurre durante la fase de evaluación, que suele durar entre 2 y 3 sesiones (pueden ser más o menos dependiendo de la complejidad y necesidades del caso). Durante esta fase buscaremos qué es lo que originó el problema, qué hace que se mantenga a día de hoy y qué puede impedir el cambio; todo ello mediante entrevistas y tareas para casa. Es muy importante que el psicólogo cuente con una “ventana” a la vida de la persona más allá de la hora semanal de sesión, y ése es el objetivo de las tareas.

Explicación del problema

Para esto utilizamos una de las herramientas más importantes del psicólogo: el análisis funcional de la conducta. Mediante el análisis funcional establecemos una compleja serie de interrelaciones entre el individuo y su entorno que explicará cómo se ha llegado a la situación actual y dará las claves imprescindibles para afrontar con garantías de éxito la siguiente fase, el tratamiento. Además, se proponen una serie de objetivos que serán las metas que nos marquemos, de forma conjunta, para poder contrastar si el tratamiento ha funcionado o no.

Tratamiento

En esta fase te enseñaremos y entrenaremos en técnicas que te ayudarán a solucionar el problema por el que vienes a consulta. Estas técnicas, como siempre aclaramos, están avaladas científicamente y si se utilizan adecuadamente provocarán los cambios necesarios para la consecución de los objetivos que se hayan planteado.

Seguimiento

Una vez los objetivos se han cumplido, tendremos un contacto esporádico para confirmar que los cambios se mantienen en el tiempo y garantizar que no ya no necesitas la guía de un psicólogo.

El conocimiento humano avanza sin parar; por lo tanto, sería peligroso que los profesionales nos quedáramos sólo con lo que aprendimos en su momento durante nuestra formación. En ITEC pensamos que es esencial estar pendientes de los desarrollos más recientes en nuestra disciplina, y prestamos mucha atención a las innovaciones que surgen en este ámbito. Ofrecerte los mejores tratamientos requiere un gran compromiso por nuestra parte: permanecer constantemente informados de las investigaciones que se desarrollan, de las tecnologías que se prueban y de los resultados que se obtienen, consultando fuentes fiables, adecuadas y rigurosas. La actualización va de la mano de la innovación, estaremos pendientes de los últimos avances para implementarlos a nuestra práctica.

Cuando hacemos psicología clínica, nuestra pretensión es ayudar a una persona; cuando hacemos investigación, nuestro interés es ayudar a la sociedad. Damos por sentado que los resultados de investigaciones repercuten en una mejora en la calidad de vida de los seres humanos, y en psicología esta relación es aún más clara. Cuando desarrollamos nuestro desempeño en sesión lo hacemos gracias a herramientas surgidas del trabajo de los investigadores; por lo tanto, una psicología clínica eficaz es impensable sin este paso previo. Además de basarnos en la investigación, consideramos que esta unión con la práctica clínica ha de ser bidireccional: también hacemos investigación. Estudiamos la eficacia de los propios tratamientos que ofrecemos, tomando medidas previas y posteriores a la terapia; colaboramos con proyectos de investigación universitarios que tratan de dilucidar qué procesos psicológicos hacen que las terapias funcionen y qué factores explican su eficacia. No sólo permanecemos actualizados, contribuimos a la actualización y al enriquecimiento de la ciencia psicológica en su vertiente aplicada.

El trabajo de un psicólogo sanitario no debería ser solitario; una dilatada experiencia, una extensa formación, así como un método riguroso de trabajo, no siempre son suficientes para que un psicólogo resuelva un caso con soltura. En ocasiones, además, nos enfrentamos a muchas vivencias personales difíciles y dolorosas y no siempre es sencillo resolver la afectación emocional que puede causarnos. Los súper-terapeutas no existen. En ITEC, consideramos que para ayudar a las personas con la máxima profesionalidad y calidad, no nos debe faltar un punto fundamental: que sea un equipo el que estudie tu caso, que un psicólogo no esté sólo frente a una situación difícil de resolver, que le apoye un equipo bien formado. Para ello, tenemos sesiones clínicas periódicas en las que trabajamos conjuntamente en resolver las dificultades que podamos encontrar como terapeutas en los tratamientos psicológicos que estemos llevando a cabo.